martes, 6 de enero de 2009

Tierra de Fantasía...Tierra de pesadillas...


Situémonos en una tierra medieval fantástica, donde el honor aún era una virtud, asi como el orgullos, pero éste último considerado como uno de los defectos más temibles...ya que el orgullo se remontaba a la posición social, una sociedad dividida entre los nobles y los plebeyos...pero algo distinta de lo que la historia nos ha contado de ese lugar llamado tierra... Los nobles tenían obligaciones para con el pueblo y tenian el deber de defender los reinos, ser instruidos en las artes de combate, sacrificar su vida por su tierra, por honor, por reputación... donde los tratos de los caballeros eran solo de palabra y preferirían morir antes que perder todo lo que han construído durante toda su vida, antes de enfrentarse a la humillación de haber roto un contrato de palabra o un juramento; Pero la humanidad ha tenido que ganarse su espacio en esta tierra, ya que, como toda tierra medieval fantástica, existen otras criaturas con las que deben lidiar para progresar, para asentarse y para sobrevivir... mas aún no podemos decir que aunque hayan estatutos para regir el noble comportamiento, no exista la corrupción, por el contrario...esta presente y latente... la tiranía, la maldad, los bandidos y los políticos que se aprovechan de su posición... no solo hay que lidiar con las criaturas que amenazan a la raza humana, sino que hay que lidiar también con nuestros mismos hermanos para poder sobrevivir...
Y aunque la humanidad no es la única raza inteligente, se ha ganado su espacio entre las demás razas por la gran capacidad de adaptación y versatibilidad que poseen, y por sus extrañas tecnologías, que aunque no son tan magnánimas como la de los gnomos, carecen de magia, por lo que cualquiera puede usarlas y su costo es inferior.

Los plebeyos están acargo de las tareas domésticas, de la diversión, del comercio y algunos de cierto tipo de administración...pueden enrolarse en los ejércitos y recibir adiestramiento marcial, despues de pasar las pruebas pertinentes para ganarse su título marcial deseado.

Por supuesto que existen impuestos, el reino necesita fondos para todos los gastos que ejerce, pero es un precio justo a pagar por la protección que por derecho deben tener...donde el rey o reina lideran las batallas y no se escabullen para salvar sus propias vidas...claro, de todo existe en la viña de los dioses, pero la desonra de no cumplir su deber cuesta un alto precio...la pérdida de la confianza del pueblo e incluso...la corona.

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